sábado, 14 de junio de 2014

ADMETO

HIJO DE FERES
Despedida de Admeto y Alcestis. Vaso Etrusco

Hijo de Feres y Periclímene. Fue el rey de la ciudad de Feras en Tesalia. Además de participar en la expedición de los argonautas, participó en la Cacería del jabalí de Calidón.

El sacrificio de Alcestis. Friedich
Mientras fue rey, fue servido durante un año entero por el dios Apolo como expiación y castigo a la muerte de los cíclopes.

"Apolo, dado que no podía dañar a Júpiter, mató a los que habían forjado los rayos, esto es, a los Ciclopes. Por este hecho Apolo fue entregado en servidumbre a Admeto, rey de Tesalia."(Higinio. Fábulas Mitológicas)

Como era un hombre bueno y piadoso, Apolo le recompensó aumentando su ganado, y dándole mayores servicios.

"Admeto, dice la tradición, era muy grato a los dioses a causa de su extraordinario sentido de la justicia y de su piedad." (Higinio. Fábulas Mitológicas)

En la expedición de los Argonautas Admeto se embarca, aunque luego no destaca durante la realización de la misma.

"Ni Admeto, soberano de Feras, la abundante en rebaños de ovejas, aguardó al pie de la atalaya del monte Calcedonio." (Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas)

En la Cacería del Jabalí de Calidón también participar sin tener una intervención especial, aunque todos los autores coinciden en listarlo dentro de los cazadores.

Se enamoró de Alcestis, la más bella de las hijas de Pelias. Pero el rey de Yolco se negaba a entregarla en matrimonio, y su condición era que su futuro yerno fuera capaz de uncir a su carro un león y un jabalí y dar una vuelta con ellos alrededor del estadio. Admeto hizo uso de sus relaciones en las altas cumbres, y Apolo le resolvió el problema con la ayuda de Heracles, amigo personal de Admeto.

"Reinando Admeto en Feras, Apolo trabajó para él como siervo, en tanto que aquel pretendía a Alcestis, la hija de Pelias. Éste había anunciado que concedería su hija al que fuera capaz de uncir al carro un león y un jabalí; Apolo los unció y se los entregó a Admeto, que los llevó ante Pelias y así consiguió a Alcestis." (Apolodoro. Biblioteca Mitológica) 

Admeto se casó con Alcestis pero olvidó realizar sacrificios en honor de Artemisa. En castigo y como en la Bella Durmiente, al entrar a disfrutar de la noche de bodas, se encontró la cama llena de serpientes, aviso de muerte inminente en la familia.

"Pero ofreciendo durante las bodas un sacrificio, se olvidó de sacrificar a Ártemis; por ello, al abrir el dormitorio nupcial lo halló lleno de serpientes enroscadas." (Apolodoro. Biblioteca Mitológica)

De nuevo Apolo intercedió ante su hermana, y tras emborrachar a las Moiras, encargadas del destino, consiguió un trato para el buen rey. Si en el plazo señalado para su muerte encontraba quien se sacrificará por él, sobreviviría. Cuando llega el día, Admeto no ha encontrado quien muera por él, ni siquiera sus ancianos padres, por lo que se ve muy apegados a la vida y un poco menos a su hijo. Será la recién casada, Alcestis, quien por amor a su marido se deje llevar por la Muerte. 
F. Layton, Hercules luchando contra la muerte por Alcestis

Según unas versiones los dioses conmovidos le perdonarán la vida a Alcestis, no aceptando la diosa del Inframundo, Persefone, el sacrificio de la joven. Según otros, son los contactos de Admeto los que le devuelven a su esposa, y así el imbatible Heracles le disputa a la propia Muerte su presa, y la rescata devolviéndosela a su amigo.

"También recibió de Apolo el privilegio de que otro muriera voluntariamente en su lugar. Al no haber querido morir por él ni su padre ni su madre, su esposa Alcestis se ofreció y murió por él, reemplazándole en la muerte. Después Hércules la rescató de los Infiernos.(Higinio. Fábulas Mitológicas)

La historia de amor entre Admeto y Alcestis inspiró a numerosos artistas tanto escritores como pintores. Desde Eurípides a Galdos le dedicaron obras de teatro, óperas como las de Handel y Gluck, o pinturas como las de Friedrich Fuger y Layton.

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