lunes, 28 de julio de 2014

ANFIDAMANTE

HIJO DE ALEO


La partida de los argonautas de Yolco. 1487.  Pietro del Donzello
Es uno de los hijos de Aleo que junto con su hermano Cefeo y su sobrino Anceo formaban el contingente que venía de la Arcadia en representación de la ciudad de Tegea. Es el padre de Melanión, el rival de Meleagro en el amor de Atalanta.

"Además, Anfidamante y Cefeo llegaron desde Arcadia". Habitaban Tegea, en los dominos de Anfidamante, y eran ambos hijos de Aleo. Como tercero les acompañaba en la marcha Anceo. A éste le había dejado partir su padre Licurgo, el hermano mayor de aquellos dos, mientras él, ya próximo a la vejez, permanecía en su ciudad para cuidar de Aleo; al tiempo que dejaba a su hijo acompañar a sus hermanos. el joven se puso en camino blandiendo la piel del oso de Menalia y una gran hacha de doble filo, ya que su abuelo Aleo le había escondido su armadura en lo más recóndito de la casa, por si acaso de este modo le impedía emprender el viaje" (Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas)

Anfidamante es el argonauta que idea la manera de deshacerse de las aves de la isla de Ares que atacan a Oileo, y que prontamente identifica con los pájaros de Estinfalo, pues según él contempló en persona la hazaña de Heracles; de lo cuál podemos deducir que formaba parte de sus tropas.

Las aves de Estinfalia. 1500. A. Durero
"Les habló Anfidamante, hijo de Aleo: Ya tenemos cerca la isla de Ares. Ya lo habéis comprendido al ver estas aves. Yo no confío ques las flechas nos basten para un desembarco. Pero adoptemos algún otro plan de éxito, si queréis desembarcar, recordando cómo lo aconsejó Fineo. Porque ni siquiera Heracles, cuando se dirigía a Arcadia, fue capaz de alejar con sus flechas a las aves que acudían a nadar a la laguna Estinfalia. Lo vi yo personalmente. Sino aquél, agitando en sus manos una matraca de bronce, la hizo sonar sobre una altura muy extensa y ellas huyeron lejos chillando con un miedo horroroso.

Así que ahora planeemos alguna idea semejante. Yo mismo, ya que lo he pensado antes, puedo aconsejar. Hagamos brillar en nuestras cabezas los cascos de airosos peñachos; la mitad remad por turno, y la otra mitad camuflad la nave con los pulidos escudos y las lanzas. Al mismo tiempo lanzad todos a la vez un formidable griterío, para que, con la sorpresa, se amedrenten ante el vocerío y los penachos que se agitan y las lanzas blandidas por el aire. Si llegamos a la isla, entonces junto con el griterío armad además un tremendo estrépito con los escudos." (Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas)

Los Argonautas llevaron a cabo el plan de Anfidamante con sus escudos de bronce brillando al sol coronados de penachos rojos, remando por turnos y armando un estrépito infernal con gritos y golpeando los escudos mientras cubrían con una coraza de escudos y lanzas a la nave y sus remeros, consiguieron espantar a las aves que levantaron el vuelo a millares que antes de desaparecer les lanzaron una andanada de metálicas plumas, aunque esta vez sin éxito.   

3 comentarios:

  1. Muy interesante y ameno.
    Serviría para el guión de una buena película.

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  2. Muchas de las historias personales de los héroes mitológicos efectivamente dan para magníficas películas. Desgraciadamente se suelen limitar a los tres de siempre, y casi nunca con acierto; eso sí años después hacen un review, remix, o relanzamiento que acaba siendo re...malo; pero bueno de vez en cuando aparece alguna cosa interesante.

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