domingo, 3 de agosto de 2014

ERGINO

EL DE LOS BLANCOS CABELLOS

Argonautas abordo del Argos. Dibujo tomado de la cista Ficoroni. 320 a.C
Ergino es hijo de Poseidón y procedente de Mileto para algunos; hijo de Clímeno, rey de Orcomeno, y Búcige para otros. Este argonauta parece ser la fusión de dos personajes diferentes: un príncipe de Orcomeno, y un navegante de Mileto.  

"También llegaron otros dos hijos de Posidón: el uno, Ergino, había abandonado la ciudadela de la venerable Mileto.."(Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas)

Robert Graves en su magnífica novela "El vellocino de oro" lo retrata con un pintoresco aspecto que lo identifica como hijo de Poseidón.

"El impetuoso Ergino de Mileto, cuya capa estaba rayada como un atún en honor de su padre Poseidón y que llevaba un cinturón de crin de caballo trenzado" (Robert Graves. El vellocino de oro) (Entendemos que lo que estaba trenzado era la crin no el caballo)

Poseidón. Ammannati. 1665-75.Florencia 
Como hijo del dios del mar se le suponen conocimientos náuticos y a la muerte del timonel Tifis, es uno de los argonautas que se ofrecen a ocupar su sitio, aunque finalmente será otro hijo de Poseidón, Anceo de Samos, quien sustituya al muerto, aunque para algunos Ergino llegó a pilotar la Argos, y desde luego parece que ayudó bastante en la navegación sustituyendo al piloto oficial cuando éste estaba cansado.

"No menos confiado en el mar parte Ergino, hijo de Neptuno; él conoce bien los peligros del mar, las estrellas en la noche despejada y qué viento dejará suelto Eolo de sus antros cerrados; a él puede Tifis confiar sin temor el dominio de la nave y la observación del cielo cuando esté cansado de mirar constantemente la Osa." (Valerio Flaco. Las Argonáuticas) 

Otro de los distintivos de Ergino eran sus cabellos prematuramente blancos que despertaron las burlas de las mujeres de Lemnos cuando los argonautas se tomaron unos días de "relax" en la isla; aún así y para demostrarles que no es un anciano, durante los juegos lemnios consigue ganar una carrera.

Al regreso de la expedición, Ergino se ve envuelto en un conflicto con Tebas. Perieres, auriga de Meneceo rey de Tebas, mató accidentalmente de una pedrada al rey de Orcómeno, Clímeno, mientras se realizaban unas fiestas en honor de Poseidón. Ergino decidió vengar la muerte de Clímeno (recordemos que en algunas versiones es su hijo y heredero) y encabezó una expedición punitiva contra Tebas. Derrotados los tebanos se vieron obligados a pactar con Ergino, y pagar una compensación anual de cien bueyes durante veinte años. Pero un tiempo después cuando Heracles se encontró con los recaudadores de Ergino en Tebas les cortó las orejas y la nariz y se las colgó al cuello devolviéndoselos de tal guisa a su antiguo camarada. Esto fue motivo de una guerra entre los dos antiguos argonautas, Heracles apoyando al entonces rey de Tebas, Creonte, y Ergino al frente de las tropas de Orcómeno. Según la mayoría de las versiones, Ergino fue derrotado y muerto en combate; según otras a pesar de la derrota fue perdonado por Heracles y vivió hasta edad avanzada.   

El escritor británico Graves da su particular visión del final de Ergino fusionando las dos versiones que circulaban en la mitología clásica.

"Antes de que Ergino el minia abandonara Grecia para dirigirse a Mileto, hizo una segunda tentativa contra Tebas, en Beocia, ante cuyas murallas había sido rechazado por Hércules hacía muchos años. Entró corriendo una mañana temprano con unos cuantos compañeros minias disfrazados todos de campesinos que llevaban sus productos para vender en el mercado. Pero quiso el azar que Hércules estuviera en Tebas de visita, y con sus flechas mató a todos los asaltantes menos al propio Ergino. Perdonó a Ergino por tener buenos motivos de resentimiento contra Tebas a causa del asesinato de su padre y la mutilación de sus recaudadores de impuestos. Entonces Ergino y Hércules hicieron las paces y Ergino regresó felizmente a Mileto." (Robert Graves. El vellocino de oro)

ETÁLIDES

EL HERALDO

Los Argonautas en Lemnos. N. Lyndsay

Etálides es el tercer argonauta hijo del dios Hermes, pero su madre, a diferencia de Equión y Eurito, es Eupolemia, una hija de Mirmidón. Al igual que los gemelos este argonauta también acude desde las llanuras de Tesalia. Además como hijo de Hermes va a cumplir un papel parecido al de su padre, ser el mensajero de la expedición de los Argonautas en la cual se enroló junto con sus hermanastros.

"Les acompañaba en la marcha como tercero su hermano Etálides. A éste le había dado a luz Eupolemia de Ftía, hija de Mirmidón" (Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas).

En la expedición de los argonautas actúa como el heraldo de los héroes y el encargado de trasmitir los mensajes de Jasón a los reyes o mandatarios de los lugares en los que recala la Argos. En la parada en Lemnos, la isla de las mujeres, es el comisionado por sus compañeros para trasmitir sus intenciones pacíficas.

Hermes. Cerámica S.V a.C. M del Vaticano
"Entonces los héroes, desde la nave, enviaron como heraldo al rápido Etálida, al que habían confiado el cuidarse de las embajadas y el cetro de Hermes, su padre, quien le otorgó la imperecedera facultad de recordar todas las cosas. Ni siquiera ahora, cuando se ha alejado por los torbellinos irresistibles del Aqueronte, el olvido se ha deslizado sobre su alma, sino que ésta sufre el destino de cambiar continuamente, unas veces hallándose en el número de los que habitan bajo la tierra, y otras bajo la luz del sol, entre los vivos. Pero, ¿qué necesidad hay de que yo relate con detalle la historia del Etálida? Este convenció entonces a Hipsípila a acoger durante la noche a los que llegaban concluyendo el día. Más tampoco al alba desataron las amarras de la nave a causa del soplo del Bóreas." (Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas)

Apolonio nos priva de contarnos más sobre la que parece ser la interesante vida del hijo de Hermes, pero sí sabemos que tan bien hizo su trabajo en Lemnos, que las mujeres no sólo acogieron a los argonautas, sino que ademas les concedieron sus favores, y posiblemente la más placentera de las etapas del Argos, además de dejar unos cuantos hijos de recuerdo.  De manera que la excusa de que no dejaron la isla por no tener vientos favorables no cuela. 

Como habilidad especial Etálides tenía una memoria prodigiosa,  podía recordar absolutamente todo, incluso después de muerto en el Hades. Aunque parezca raro se sabía esto, porque a Etálides le concedieron un extraño regalo, pasar la mitad del año en el otro mundo, y la otra mitad en el mundo de los vivos.

Según parece su alma lo recordaba todo, y tras su muerte más que revivir fue migrando, saltando de cuerpo en cuerpo en sucesivas reencarnaciones hasta llegar a Pitágoras, quien mantenía los recuerdos de Etálides, y los de sus sucesivas vidas.  

*Nota: Si algún lector conserva en su interior el alma de Etálides y sus recuerdos, el autor de este blog le ruega que se ponga en contacto con él que tiene unas cuantas preguntitas que hacerle. 

sábado, 2 de agosto de 2014

EURITO

HIJO DE HERMES
Eurito, Equión y Etálides. Diseño de nave para las bodas de Cosimo  de Medici. 1608 


Eurito es el hermano gemelo de Equión y por tanto hijo como él de Hermes y la amazona Antianira. También como su hermano procede de Álope en Tesalia. Juntos los gemelos participan en la Cacería del jabalí de Calidón y... ¡como no!, la expedición de los argonautas.

"Ni en Alope se demoraron los dos espléndidos hijos de Hermes, bien adiestrados en engaños, Erito y Equión. Les acompañaba en la marcha como tercero su hermano Etálides" (Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas)

Higinio en su relación de argonautas también incluye a los gemelos, pero se confunde con la ubicación de la ciudad de procedencia.

"Eurito y Equíon, hijos de Mercurio y de Antianira, hija de Méneto, de la ciudad de Álope, que ahora se llama Éfeso; algunos autores los consideran tesalios." (Higinio. Fábulas Mitológicas)

Para Valerio Flaco Eurito es un hábil guerrero en la lucha cuerpo a cuerpo, mientras su gemelo lo es como embajador, o Etálides con el arco.

"Tú, Euritos, hábil en despejar el camino con la espada por en medio del enemigo." (Valerio Flaco. Argonáuticas)

Sus habilidades son puestas a prueba durante los combates desarrollados por los argonautas en la búsqueda del vellocino, así cuando estos se enfrentan por error a los hombres del rey Cizico, Eurito detiene el avance de uno de ellos, Corito.

"Mopso advierte las centelleantes armaduras y Eurito  la silueta enorme de Coryto. Ël se detuvo y retrocedió veloz ante el resplandor de sus armas, como lo hace un pastor delante de un violento torrente de agua que arrastra la maleza con la fuerza de sus aguas." (Valerio Flaco. Argonáuticas)

También en la guerra contra los escitas Eurito persigue por el campo de batalla a uno de los lideres de los escitas.

"Eurito persigue a Exomatae por el campo." (Valerio Flaco. Argonáuticas) 

Así mismo al regreso de la expedición, ya en la Hélade,  Eurito demuestra su valía en los Juegos Fúnebres realizados en honor a Pelias por su hijo Acasto. En ellos el héroe gana la competición con arco.

"Eurito, hijo de Mercurio, venció en el tiro con arco." (Higinio. Fábulas Mitológicas)

Ovidio que en su libro "Metamorfosis" incluye la relación de participantes en la cacería del jabalí de Calidón califica a los dos gemelos de la siguiente forma: "...el dinámico Euritión, y Equión invicto en la carrera." Aunque confunde a Eurito con Euritión, el hijo de Iro, los epítetos destinados a los gemelos los relaciona con la habilidad que se les presupone a los hijos de Hermes: la rapidez.

Sorprendentemente el mismo Higinio que había incluido a Eurito entre los argonautas lo incluye también entre los cazadores pero cambiándole la ciudad de origen.

"Los que fueron contra el jabalí de Calidón: Eurito, hijo de Mercurio, de Esparta." (Higinio. Fábulas Mitológicas)



EQUIÓN


HIJO DE HERMES
Equión. Norman Roberts
Es Equión uno de los hijos del dios Hermes y hermano gemelo de Eurito. Hijos de la amazona Antianira provienen de Álope en Tesalia. Se apuntan a la Cacería del Jabalí de Calidón, y a la expedición de los Argonautas. Como hijos de Hermes son también hermanastros de otro argonauta, Etálides. Como Hermes es entre otras cosas el dios de los ladrones y el mensajero de los dioses, sus hijos suelen caracterizarse por su habilidad para el engaño o bien por la ligereza de sus pies y de su boca, lo que solía convertirlos en magníficos heraldos y negociadores. 

"Ni en Alope se demoraron los dos espléndidos hijos de Hermes, bien adiestrados en engaños, Erito y Equión." (Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas)

Equíón reunió, según quien hable de él, casi todas las cualidades de un hijo de Hermes, la rapidez, el don de la palabra, pero sobre todo la astucia en el engaño.

"...y Equión, estimado entre los Minias por los dones de su padre, que lleva a los pueblos los mensajes de su capitán (Valerio Flaco. Argonáuticas)

Robert Graves fusiona las características de los tres hermanos en uno sólo, Equión, al que convierte en el heraldo y mensajero de la expedición.

"El siguiente hombre elegido fue Equión, un hijo del dios Hermes con Antianira de Álope; su distintivo era una serpiente en honor a su padre y llevaba una preciosa vestidura heráldica bordada con dibujos de hojas de mirto. Había sido uno de los heraldos de Jasón y se había persuadido a sí mismo que debía presentarse voluntario para el viaje por la fuerza de su propia elocuencia" (Robert Graves. El vellocino de oro) 

Equión. Michael Wilson
Durante toda la novela de Graves Equión hace funciones de heraldo, aunque los escritores clásicos dan a entender que su función es más la de un negociador o mejor casi un timador profesional, labor en la que le ayuda su hermano.

Cuando recalan en la tierra de los Bebrices, Equión obedeciendo a las ofertas de un cacique local se adelanta para ejercer como embajador, cuando se topa con un joven que le advierte del peligro.

"Inmediatamente el cacique les oferta explorar los ríos, las costas y las gentes, y Equión se adelanta un poco hasta encontrar un joven que secretamente en un valle aislado profiere gemidos lamentando el nombre de un amigo asesinado. Cuando éste vio a Equión venir a donde él estaba, con la cabeza cubierta con un gorro según la costumbre arcadia de su padre y en su mano la vulgar enseña de una pacífica rama de olivo, le dice: Quienquiera que tú seas, desdichado, huye lo antes posible, mientras tienes la posibilidad de hacerlo. El hijo de Arcadia quedó estupefacto ante esta visión preguntándose extrañado que quería decir." (Valerio Flaco. Argonauticas)

Equión es el embajador que envía Jasón al rey Eetes para avisarle de que ha sembrado los dientes del dragón y está preparado para la prueba de los toros.

"Y mientras se dispone a divisarlo de lejos, le sale al encuentro Equión el Arcadio con un mensaje: que ya está el héroe preparado en el Circeo campo de Marte, y que el rey envíe a los toros de pies de bronce para la batalla. "(Valerio Flaco. Argonauticas)

En la Cacería del Jabalí de Calidón Equión, a quien Ovidio denomina "dinámico", es uno de los primeros cazadores, sino el primero, en disparar contra la fiera. Aunque falla, y el disparo lo recibe un arce cercano.

"La lanza arrojada en primer lugar, por el brazo de Equión, erró el tiro y produjo una ligera herida al tronco de un arce."( Ovidio. Matamorfosis)

El escritor británico le da un final adecuado al papel que le hace representar en la expedición.

"Equión, el heraldo, murió por accidente cuando trataba de arreglar una disputa entre los arcadios, los laconios y los mesenios sobre la posesión del ganado que Idas, Linceo, Cástor y Pólux le habían robado a Anceo. El golpe se lo asestó Eufemo de Ténaro, quien, al  ver que había dado muerte a un heraldo sagrado, regresó avergonzado a su hogar de Ténaro, se negó a comer y murió al cabo de tres días. La tumba de Equión fue muy frecuentada por los heraldo, y si alguna vez se atentaba contra la sagrada persona de un heraldo, su lápida sudaba sangre, y por debajo de la tumba salía un batallón de genios alados, cumpliendo órdenes suyas, para molestar al criminal." (Robert Graves. El vellocino de oro

En la televisión el personaje de Equión fue representado al menos dos veces, la primera en el telefilm "Hércules en el mundo subterráneo" (1994), una de esas películas que Kevin Sorbo protagonizó como precuelas de la serie, y en la cual Michael Wilson hizo de Equión; y la segunda en la miniserie "Jasón y los Argonautas" del año 2000 donde fue interpretado por Norman Roberts, cambiando de raza y perdiendo a su hermano gemelo por el camino, y con más mala leche que astucia.  

miércoles, 30 de julio de 2014

FLOGIO

HIJO DE DEÍMACO
Amazonomaquia. Sarcófago. 180 d.C. Louvre

Flogio es el tercer hijo de Deímaco que acaba engrosando las filas de los Argonautas. Sus hermanos Autólico y Deileonte le acompañan en sus aventuras. Primero en la expedición de Heracles contra las amazonas para hacerse con el cinturón de oro de la reina Hipólita, y luego en la expedición en busca del vellocino de oro. 

Abandonados en tierras hostiles por Heracles, los tres hermanos se las apañan para sobrevivir, y conquistarse a los habitantes de la zona estableciendo prosperas relaciones con ellos. Al ver aparecer a viejos conocidos a bordo del Argos, y sintiendo morriña por su hogar, Flogio y sus hermanos ocupan los bancos de la nave vacíos por el abandono o muerte de alguno argonautas. (ver Autólico y Deileonte) 

Según Robert Graves la vida de estos tres inquietos personajes iba a discurrir por los caminos comerciales, y una vez de vuelta a su tierra, no iban a aguantar mucho sin emprender nuevas y enriquecedoras empresas.

"Autólico y sus hermanos Flogio y Deileonte pronto se cansaron de Trica, su ciudad natal en Tesalia. En el segundo verano después de su regreso, acompañados por Argo, hijo de Frixo, hicieron una visita a Samotracia en la época de los Grandes Misterios y se iniciaron en ellos; después, regresaron a Sinope, donde los sencillos paflagonios les acogieron con lágrimas de alegría. Ahora que Hércules había quebrantado el poder de Troya, y el de Cólquide se había debilitado con la muerte de Eetes y la pérdida de casi toda la flota colquídea -pues no había regresado ni una sola de las naves que salieron en persecución de Jasón-, Autólico y sus hermanos consiguieron el monopolio de las mercancías orientales y se hicieron fabulosamente ricos. A su muerte se convirtieron en héroes oraculares."

Los hijos de Deímaco embarcados en dos expediciones  en busca de objetos de oro, son abandonados en precaria situación en la primera: enfermo uno, con un tobillo torcido otro; y se incorporan tarde a la segunda. Aún así Flogio y sus hermanos le dan la vuelta a la situación, se ganan a los habitantes, y luego, aprovechando la crisis en la zona, se hacen ellos mismos de auténtico oro y aún por encima acaban rindiéndoles honores. (Como directores de cualquiera de nuestros bancos no tenían precio)  

  

DEILEONTE

HIJO DE DEÍMACO
Griego contra Amazona. Estela. Museo Británico

Deileonte es otro de los hijos de Deímaco, y por tanto hermano de Autólico y Flogio. Como ellos procede de Tricca en Tesalia, y como ellos acompaña a Heracles en la expedición contra las amazonas, tras la cual son abandonados en Sinope.

Recordemos que uno de los trabajos impuestos a Heracles por el rey Euristeo era hacerse con el cinturón de oro de Hipólita. El problema era que Hipólita era la reina de las amazonas, mujeres guerreras conocidas por su ferocidad, y que el cinturón solía llevarlo puesto. Con un grupo de voluntarios entre los que se encontraba su sobrino Yolao, Teseo, Peleo, Telamón y los hijos de Deímaco entre otros, se embarcan para el país de las Amazonas en Escitia. Capturada la reina, se le arrebató el cinturón, y según parece murió en combate con el semidios. Yolao recibió numerosos regalos de su tío, incluidos unos magníficos caballos; Teseo parece ser que se llevó como recompensa a una de las reinas; y Deilonte y sus hermanos... fueron abandonados en tierra de nadie de forma accidental. Y más tarde se encontraron con los argonautas que acababan de perder a varios tripulantes, y a cambio de devolverlos a su patria en la Hélade, se enrolaron sustituyendo a los ausentes. (ver Autólico y Flogio)   

"Fue un encuentro muy alegre. Autólico, cuyos hermanos Flogio y Deileonte también estaban vivos y le seguían muy de cerca, no habían visto a un sólo griego ni habían tenido noticia alguna de su amada Tesalia desde que Hércules los había abandonado -pues Autólico se atrevió a emplear esa dura palabra. Parece ser que Flogio había caído enfermo durante la marcha y que Deileonte se había torcido un tobillo; pero Hércules se negó a esperarlos o a reducir siquiera su acostumbrada velocidad de treinta y cinco millas diarias. Los dos se habían visto obligados a abandonar la marcha y Autólico, magnánimamente, se había quedado con ellos. Los plafagonios los trataron bien, pues aunque toscos y obstinados, son una raza generosa, y ellos les pagaron su bondad introduciendo en el país muchas artes y ciencias útiles que hasta entonces les eran desconocidas. En especial les enseñaron a los plafagonios el valor de los árboles que crecían en abundancia en las colinas, tales como el arce y el nogal de montaña, que son muy apreciados en occidente para la construcción de mesas y cofres, y los instruyeron en el arte de curar y desbastar la madera para la exportación. Los hermanos también organizaron pesquerías de atún y enseñaron a sus anfitriones el verdadero valor de las mercancías extranjeras traídas a este puerto por tierra desde Persia y Bactria. Hasta entonces los plafagonios habían dejado que sus aliados los troyanos regatearan con los mercaderes armenios en una feria anual, y se habían contentado con una insignificante comisión sobre los productos vendidos, pero ahora Autólico y sus hermanos les aconsejaron que trataran amistosamente con los armenios cuando entrasen en su país para, de este modo, sacar beneficio razonable como intermediarios. (Robert Graves. El vellocino de Oro)


DÁSCILO

EL HIJO DE LICO
El Argo. Constantine Volanakis


Dascilo es el hijo del rey de los Mariandinos, Lico. Su padre en continua lucha contra los Bébrices y su rey Amico al enterarse de que éste había perecido a manos de los Argonautas, les dió a estos una magnífica acogida, y permitió que su hijo se les uniera para servirles de guía en los nuevos territorios. Así que con Dáscilo nos encontramos más que ante un argonauta, a una especie de guía o pasajero que les acompaña en unas etapas del viaje.

El rey Lico se entera de la recalada del Argos en sus tierras y envía a su propio hijo Dáscilo a recibirlos, los acoge en palacio, les da un suntuoso festín que dura un día entero, y les entrega a Dáscilo como compañero temporal de expedición, y levanta un monumento en honor a los hijos de Tindáreo, Cástor y Pólux, artífices principales de la muerte de su cruel rival.

"Ordenaré a mi hijo Dáscilo que os acompañe, de acuerdo con todos, como camarada de expedición. ¡Seguramente que mientras él os acompañe encontraréis siempre gentes hospitalarias hasta la boca del Termedonte mismo! Aparte de esto, en honor de los Tíndaridas, sobre el monte Aquerusio, les edificaré un alto templo, al que divisarán desde muy lejos los navegantes por el piélago y lo venerarán, y delante de la ciudad también a ellos, como a dioses, les quiero consagrar fértiles campos de la llanura de buena labranza" (Apolonio de Rodas. El viaje de los Argonautas)

Al ir a partir el propio rey acompañó a su hijo y los Argonautas a los que colmó de regalos, pero la partida se tuvo que posponer por la muerte inesperada de dos de los tripulantes: Idmón y Tifis. El mismo rey se encargo de preparar las honras fúnebres adecuadas para los héroes, y hospedar a los nuevos compañeros de su hijo hasta la partida.

Como se ve el papel de Dáscilo en la expedición se va a limitar a acompañar a los argonautas en calidad de embajador de su padre en la zona para facilitarles el paso y el avituallamiento. Una vez cumplida la misión, los Argonautas devolvieron a Dáscilo a su tierra y prosiguieron su viaje.